Entendiendo la diferencia entre  Enojo y Berrinche.

Dec 12 , 2019

Entendiendo la diferencia entre Enojo y Berrinche.

En la infancia es habitual que los niños hagan berrinche para obtener lo que desean, esto comúnmente ocurre al cumplir los dos años que es cuando su lenguaje tiene un desarrollo más acelerado y es que a esa edad no sólo ya lo logran entender con claridad  sino que pueden expresarse y relacionarse  socialmente. Todos estos cambios impulsan a los pequeños a demostrar sus deseos y necesidades, sin embargo el conflicto para los papás viene cuando los niños hacen berrinches, éstos según la psicóloga y especialista en desarrollo infantil Aletha Solter son “Reacciones emocionales desproporcionadas antes ciertas situaciones” (Mireault & Trahan, 1999).

Muchos papás buscan libros y cuentos que les ayuden con el comportamiento de sus niños, algunos de ellos dicen “es muy enojón” mientras que otros me preguntan “¿Qué libro me recomiendas para mi niño? es que es muy berrinchudito, se enoja por todo” y es Aquí en dónde me parece importante hacer una pausa y señalar que el enojo y los berrinches aunque muy ligados en realidad son cosas distintas; como anteriormente cité los berrinches son una reacción desproporcionada mientras que el enojo es una emoción que nos invade a todos (Aunque también hay adultos berrinchudos) las rabietas responden a la poca capacidad de la regular los impulsos, Bath, Howard J. (Mireault Op.cit.,) incluso dicen que los berrinches no siempre están relacionados con el enojo ya que estos pueden ser producto de otros factores como la ansiedad o el estrés.

Los berrinches por un lado pueden manejarse o mitigarse entendiendo no sólo el comportamiento del niño sino el de uno mismo como adulto. Posiblemente de manera involuntaria papá y mamá están promoviendo ese comportamiento cada vez que se le presta mucha atención al niño tras una de esas escenas o cuando se le da a éste lo que pide.

Los niños que ya están aprendiendo a entender su mundo se dan cuenta de que después de una rabieta tendrán lo que desean y volverán a repetirlo, así que lo mejor a largo plazo es no hacer mucho caso de lo que el niño hace, la idea es no reforzar ese comportamiento.

En cuanto al enojo, dado que es una emoción inevitable y muy rechazada, lo más sano es que como adultos demostremos y expliquemos a los niños lo que es esa emoción, a ellos debe quedarles claro cómo se siente pero sobre todo que el enojo es normal, especialmente en situaciones particulares como las injusticias o agresiones de otros. Es importante permitirles que lo demuestren, no de forma explosiva como los berrinches que tarde o temprano les traerán problemas en otros sitios o contextos, sino que a lo mejor a veces necesitan momentos a solas o necesitarán hablar, pero que es muy adecuado expresarlo para poder encontrar una solución.

Berrinches y enojo son dos aspectos que como papás siempre desean mitigar, controlar, e incluso desaparecer, pero ambas cosas son parte del desarrollo de su niño, son aspectos naturales y es muy sano que lo expresen pero requieren de un trabajo extra, no sólo de comunicarse con los niños si no de entenderlos y aprender de nosotros mismos porque finalmente los pequeños están absorbiendo todo lo que ocurre a su alrededor, todo el tiempo quieren entender qué pasa, cómo funcionan las cosas y cómo van a responder ante todo. Si como adultos observamos a los niños de la forma en que ellos observan su entorno y aprenden de él habrá una mayor claridad para la regulación de su comportamiento.

Te recomendamos estas lecturas:

Ayudando a los niños a controlar el enojo de Marian Marion

http://ecap.crc.uiuc.edu/eecearchive/digests/marion98s.pdf

Las rabietas en la etapa infantil

https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd8748.pdf

Trabajos citados

Mireault, & Trahan. (febrero de 1999). ECRP.Recuperado el 29 de 07 de 2019, de INVESTIGACIÓN Y PRACTICA EN LA NIÑEZ TEMPRANA: http://ecrp.uiuc.edu/v9n2/Mireault-sp.html

Autor: Psicóloga Berenice González.

 


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